Comunicado de apoyo con la acción del vecino Marcial, que realiza una sentada de protesta junto a uno de los puntos de aguas residuales vertidas al Barranco de Santos

La Asamblea en Defensa de Nuestra Tierra es la que suscribe este escrito

EDDC.NET / Santa Cruz de Tenerife

Desde la Asamblea en Defensa de Nuestra Tierra queremos hacer pública nuestra  solidaridad con el vecino de Santa Cruz de Tenerife, Marcial quien desde el pasado lunes 8 de Octubre ejerce una acción individual de denuncia mediante una sentada en el cauce del Barranco Santos, a la altura del TEA, lugar en el que se produce uno de tantos puntos de vertidos ilegales de aguas sin depurar altamente contaminantes  para el medio ambiente y la salud de las personas. Anunciando que se mantendrá de forma indefinida en dicho punto del barranco mañanas y tardes hasta que algún responsable político dé la cara y se ponga remedio de inmediato a la gravísima situación que se sufre en la isla  en lo que a gestión de residuos y aguas sin depurar se refiere.

Productos tóxicos y agentes nocivos son vertidos directamente al medio sin proceso alguno de depuración, frente a la inacción de quienes  deberían velar por el cumplimiento de las normativas vigentes en la materia. Como ADNT venimos denunciando activamente desde hace algo más de un año el catastrófico problema de las aguas sin depurar vertidas al mar, informando a la ciudadanía, haciendo divulgación de alternativas, concienciación ecológica y proponiendo un cambio  de paradigma en la gestión integral del agua en Tenerife y en toda Canarias.

Marcial con esta acción señala directamente a otro aspecto del mismo problema, quizás menos visible pero de igual modo grave por las irreversibles consecuencias que comporta: Los vertidos de aguas sin depurar en tierra adentro, concretamente en los Barrancos. Nuestra particular orografía nos ha dotado de grandes y pequeños barrancos por los que durante millones de años ha discurrido el agua de manera constante. Importantísimos  ecosistemas en el equilibrio natural de la isla, antaño verde y frondosa, desbordante de vida y biodiversidad, hoy parecen haberse convertido con la complicidad de gobiernos y administraciones, en meras alcantarillas donde la basura y los residuos son vertidos sin mayor miramiento.

El Barranco Santos, punto elegido por Marcial por tratarse de la simbólica espina dorsal de la capital tinerfeña, ha sido y sigue siendo un nicho para la especulación, los pelotazos urbanísticos y lo que es aún más grave, un agujero al que arrojar las vergüenzas de una sociedad desnaturalizada para con la tierra que pisa.  Junto a un rezumo  de maloliente vertido de cuantos desembocan al emblemático barranco, Marcial permanecerá sentado junto a proclamas tales como: “Fernando Clavijo y su gobierno ¿Cómo no nos va a multar Europa? Esto está que da asco y no se puede aguantar. Basta Ya.” o “Fernando Clavijo que incongruencia más inmadura, permitir vertidos fecales donde se imparte cultura” entre otras…señalando directamente a los culpables de que esta situación no se resuelva.  “Me parece alarmante la proliferación de mosquitos en estas agua fétidas, transmisores de tantas enfermedades, a pocos metros de una biblioteca, un mercado y lo más grave aún, un centro de mayores”, declara Marcial.

Un hombre solo en una silla en el fondo del barranco, gritando en silencio y ruborizando los rostros de quienes aún conserven un poco de vergüenza y se dignen a mirar al pasar. Mirar y reconocer un paisaje, el propio, el cual estamos dejando sembrado de pestilencia y destrucción para los que aún están por llegar.