‘Canarias Tiene un Límite’ apoya las movilizaciones en Anaga y reclama medidas frente a la masificación turística
En Anaga llevan años alertando de una situación que ya es insostenible
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Santa Cruz de Tenerife
Canarias tiene un límite expresa su apoyo a las movilizaciones, convocadas por vecinos y vecinas del Parque Rural de Anaga para denunciar el colapso diario de tráfico y visitantes en este espacio natural. La protesta tendrá lugar el sábado 14 de marzo a las 11:00 horas en la Cruz del Carmen.
En Anaga llevan años alertando de una situación que ya es insostenible: carreteras bloqueadas por coches y guaguas turísticas, vehículos estacionados en arcenes y dificultades incluso para el paso de ambulancias o del transporte escolar. Lo que está ocurriendo en este espacio natural protegido no es un problema puntual de tráfico, sino la consecuencia directa de una presión turística que ha superado claramente la capacidad del territorio.
El colapso de Anaga es el resultado de un modelo turístico que ha crecido sin control en un territorio limitado. El mismo patrón se repite en todo el archipiélago: espacios naturales saturados, carreteras colapsadas, infraestructuras desbordadas y una calidad de vida en constante deterioro mientras el número de turistas sigue aumentando año tras año.
Los vecinos y vecinas de Anaga llevan años alertando de esta situación y pidiendo un cambio que les devuelva el derecho a vivir en sus pueblos, sin que hasta ahora ni el Cabildo de Tenerife ni los ayuntamientos de Santa Cruz o de La Laguna hayan hecho nada. Los convocantes recuerdan que el lugar en el que viven es un Parque Rural, no un parque temático.
Canarias es un territorio limitado, con recursos naturales escasos y una capacidad territorial que no puede seguir ignorándose. Continuar aumentando el número de visitantes sin establecer límites claros solo profundiza los problemas de saturación que ya se están viviendo en muchos lugares del archipiélago.
La situación de Anaga demuestra que el actual modelo turístico es absolutamente insostenible y perjudicial tanto para el territorio como para la vida de los canarios. Afrontar este problema exige reconocer que Canarias tiene límites y actuar en consecuencia, no con medidas puntuales de gestión del tráfico ni con pequeñas actuaciones aisladas. Mientras el modelo turístico siga creciendo, el colapso de espacios naturales, pueblos, servicios e infraestructuras seguirá extendiéndose y aumentando en todas las islas.