Como decía Jesús Hermida en Paz descanse
Siempre terminaba sus programas diciendo, “los políticos, mientras hablen, que hablen, nosotros también hablamos”
Juan Santana / Arona
Mi sabiduría política está escrita en mi cerebro a través del paso del tiempo y comenzó con la primera vez que fui a votar y ganó Felipe González del PSOE cuando no estaba ni el Teide. Eran tiempos lindos para una generación afortunada después de que habían pasado siete años de la muerte de Franco y como todos los jóvenes bajo nuestra ignorancia nos íbamos a llevar la vida por delante, éramos ignorantes sin ánimos de insultar. Tenía veinte años y votamos al PSOE por los dos únicos mensajes que nos interesaban, ‘Si votas PSOE, No a LA OTAN y legalizamos la marihuana’ y cómo nuestras vidas de los afortunados estaba limitadas a fumar porros todos los días y para más inri nos vendieron No a la guerra, pues el PSOE es el mejor partido político y punto pelota, pero vamos creciendo y aprendiendo poco a poco a ver la realidad que está ahí delante de nuestros ojos, donde nos damos el golpe en los cerebros descubriendo que al final todo era un paripé de los más inteligentes buscando votos y ahora toca la segunda parte de la película de la vida basada en hechos reales.
¿No a la guerra?, Que si Carmensa!, que no se lo cree ni el mismo Pedro Sánchez actual presidente de España, pero felicito su aguante, su saber estar, su caminar chulezco, su sonrisa, su mirada a la oposición mientras hace y les dice lo que le sale de los huevos, que ¡por cierto!, aprovecho para decir que seis huevos a casi tres euros son muy caros.
Desde la era cavernaria han existido las guerras con armas hasta éstos tiempos, pero las guerras que jamás pronuncian son las guerras mentales a través del mejor amigo o enemigo, que es la lengua, esa parte del cuerpo humano que a través del movimiento manejado por los cerebros comienza a venderte la moto y si un ser humano es muy inteligente, logra venderte un 'No a la guerra" y volvemos a engañar a los más ignorantes y como siempre digo, escribo ignorantes sin ánimos de insultar y todos tenemos un cierto grado de ignorantes.
Los políticos en el parlamento están todos los días en guerras mentales fomentando el odio, la avaricia, el egocentrismo y el mal, pero como dijo el poeta, ‘Siempre queda la palabra’ y como decía Jesús Hermida en paz descanse, uno de los mejores periodistas de España, los políticos mientras hablen, que hablen, nosotros también hablamos. Jesús Hermida tenía un programa en TVE que duraba cuatro horas y pasaban las horas super rápido y con su voz peculiar mientras con el dedo índice de la mano derecha daba vueltas a una llave con un llavero, siempre terminaba sus programas diciendo, “los políticos, mientras hablen, que hablen, nosotros también hablamos” y creo que llevaré ésta frase hasta el final de mis días.
Pero deseo terminar dejando muy claro que actualmente a nivel personal, el mejor político de España es Puigdemon, porque estoy convencido de que es el más inteligente y siempre supo que los españoles en su gran mayoría son unos políticos falsos, mintiéndose mutuamente todas las semanas en el parlamento y Puigdemont tuvo la gran idea de montarse el proyecto del cuento de la independencia, cuando ni el mismo se lo creía, porque absolutamente todos dependemos de algo o de alguien, pero sabía que para los jóvenes ignorantes la independencia era un sueño y aprovechó para montárselo bien a nivel burocrático y salir por patas para Bruselas, a jartarse de mejillones y Vivir la vida hasta que el diablo quiera. ¿No a la guerra?.
Que si Carmensa!. España, un país que fabrica y vende armas, además de regalar armas a Ucrania por ejemplo y vienen a hablarnos de Paz y Amor y tonterías, cuando la palabra Amor viene de Amortizar, el terreno afectivo viene del efectivo y la palabra Paz viene de pasta. Resumiendo, todo está relacionado con la pasta para preparar espaguetis o macarrones y tocar los cojones. La palabra Diputado, vive de di putadas, el Parlamento es pa'lamentarse y ...seguimos otro día con el juego de palabras, porque los políticos mientras hablen, que hablen, nosotros también hablamos.