Seis años después de la pandemia, miles de residentes en Canarias con Covid Persistente siguen sin la atención adecuada
En el Día Internacional de la Concienciación y Reconocimiento sobre la enfermedad COVID Persistente, la Asociación COVIDPERCAN continúa reclamando derechos, investigación y atención sanitaria adecuada
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Canarias
15 de marzo de 2026
Con motivo del Día Internacional para la Concienciación y el Reconocimiento de la COVID Persistente (Long Covid Awareness Day), desde la Asociación COVID Persistente de Canarias (COVIDPERCAN) queremos poner de relieve los problemas compartidos por miles de personas afectadas por esta enfermedad en Canarias y millones en todo el mundo.
Según estimaciones científicas, la falta de asistencia sanitaria adecuada, investigación, protección laboral y cobertura social en relación con la COVID Persistente afecta aproximadamente a más de 70.000 personas en Canarias y a 2,4 millones en España. En Europa se calcula que hay más de 36 millones de personas afectadas y cerca de 400 millones en todo el mundo.
El 15 de marzo se ha convertido en una fecha clave para la visibilización de esta enfermedad.
Este año la jornada adquiere un significado especial, ya que por primera vez se ha incluido la COVID Persistente como enfermedad crónica dentro de la Estrategia Nacional de Abordaje de la Cronicidad 2025-2028, del Ministerio de Sanidad.
Seis años después de que el SARS-CoV-2 provocara la primera gran pandemia del siglo XXI, gran parte de la sociedad y de la clase política ha decidido pasar página. Sin embargo, millones de personas continúan padeciendo una enfermedad crónica que afecta gravemente a su calidad de vida. Además, siguen apareciendo nuevos casos de COVID Persistente debido a las reinfecciones.
“Seis años después del inicio de la pandemia, miles de personas seguimos viviendo en Canarias con una enfermedad crónica para la que todavía no existe una respuesta sanitaria suficiente”, señalan desde COVIDPERCAN.
Cabe destacar que esta enfermedad afecta mayoritariamente a mujeres, aunque puede presentarse en personas de cualquier edad, incluidos niños y adolescentes que ven profundamente alterado su desarrollo académico y social.
Una cuestión de Derechos Humanos
El año pasado, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa instó a los Estados miembros a desarrollar un abordaje integral de la COVID Persistente basado en los derechos humanos. Entre las recomendaciones destacaban la financiación de la investigación, la coordinación de políticas públicas, la creación de centros especializados transdisciplinares y la mejora de la formación médica. Sin embargo, a día de hoy los pacientes consideran que los avances en este sentido siguen siendo insuficientes.
En España, donde las competencias sanitarias están descentralizadas, los pacientes sufren desigualdades territoriales en el acceso a la atención sanitaria, lo que vulnera el principio de equidad del sistema sanitario.
Además, hace ya más de ocho meses, el Pleno del Consejo Interterritorial del SNS aprobó el 8 de julio de 2025 el nuevo Documento de Desarrollo 2025–2028 de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad del Ministerio de Sanidad, en la que se incluyó oficialmente la COVID Persistente como enfermedad crónica. Sin embargo, todavía no se ha producido ningún avance legislativo ni desarrollo efectivo en la comunidad autónoma que permita trasladar este reconocimiento a medidas reales para los pacientes.
La COVID Persistente dificulta o incluso impide desarrollar una actividad laboral normal. Sin embargo, en España apenas se están concediendo adaptaciones de puesto de trabajo, reconocimientos de discapacidad o incapacidades laborales relacionadas con esta enfermedad.
Se ha iniciado un tímido avance en este ámbito con la celebración en noviembre de 2025 de las I Jornadas Sociolaborales sobre COVID Persistente en el Congreso de los Diputados, impulsadas por asociaciones de pacientes. Desde COVIDPERCAN esperan que este sea el inicio de un cambio en materia legislativa.
En muchos casos, los pacientes se ven obligados a reincorporarse al trabajo pese a presentar síntomas graves, lo que acaba derivando en despidos, pérdida de ingresos y mayor vulnerabilidad social.
La situación también afecta a niños y adolescentes con COVID Persistente, cuyos itinerarios educativos rara vez se adaptan a sus limitaciones cognitivas y físicas.
Las asociaciones reclaman garantizar la cobertura social de quienes padecen esta enfermedad, incluyendo el acceso a prestaciones sociales y a recursos como la Ley de Dependencia. Se trata de personas que han contribuido al sistema de bienestar y que ahora afrontan graves dificultades económicas debido a la pérdida del empleo o al coste de los cuidados.
La propia Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias incumple su propia Estrategia de COVID Persistente de Canarias 2022-2026. Del total de las 30 medidas que incluyen, no se han llevado a cabo en torno al 67% de las mismas. Concretamente se incumplen los siguientes puntos:
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No existen unidades transdiciplinares (disciplinas y actores no académicos trabajan juntos, transcendiendo los límites disciplinarios para crear un nuevo conocimiento integrado como disponibilidad de especialistas en Disautonomía, Nutricionistas, ...),
solo hay consultas monográficas sin coordinación entre especialistas que tratan a
pacientes con la COVID Persistente.
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No se están realizando derivaciones a profesionales de la psicología que atienden a pacientes con COVID Persistente.
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Inexistencia de seguimiento entre profesionales de centro de salud (enfermería, fisioterapia, trabajo social).
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No se han generado el desarrollo y empleo de herramientas de telecomunicación entre profesionales y pacientes.
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Tampoco la de identificar y/o desarrollar materiales y herramientas de soporte que proporcionen recomendaciones y ejercicios de autocuidado en función de la sintomatología, y fomentar su empleo.
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Tampoco ha desarrollado acciones formativas en las que se explique entre los profesionales el concepto de COVID Persistente y las claves de su abordaje.
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Falta implantar mecanismos para la actualización de los conocimientos de los profesionales acerca de COVID Persistente en base a la nueva evidencia científica.
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Inexistencia de un registro autonómico de pacientes con COVID Persistente. Demandamos un registro de Pacientes, no el formulario de Drago de Atención Primaria.
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Falta impulsar la ejecución de proyectos de investigación en el campo de la COVID Persistente como herramienta para mejorar el conocimiento de la enfermedad.
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Echamos en falta que hayan desarrollado materiales y herramientas de acceso público para impulsar el conocimiento, la concienciación y la prevención acerca de COVID Persistente en la sociedad.
Prioridades para los próximos años
Basándose en las demandas de asociaciones de pacientes, profesionales sanitarios y expertos en salud pública, se identifican varias necesidades prioritarias:
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Creación de unidades transdisciplinares especializadas para el abordaje integral de la enfermedad, en las que exista coordinación real entre sus profesionales.
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Desarrollo de protocolos terapéuticos y guías clínicas oficiales.
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Mayor inversión en investigación biomédica sobre COVID Persistente.
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Programas de rehabilitación cognitiva y funcional.
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Formación continua y obligatoria para profesionales sanitarios.
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Creación de un registro estatal y autonómico de pacientes.
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Reconocimiento legal y social de la enfermedad.
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Implementación de un enfoque biopsicosocial que incluya apoyo psicológico y social.
Desde la Asociación COVIDPERCAN recuerdan que llevan años solicitando estas medidas a las administraciones públicas y que continuarán haciéndolo hasta que se garantice una respuesta adecuada para las personas afectadas.
Asimismo, señalan que no deberían ser los propios pacientes quienes tuvieran que liderar campañas de concienciación y prevención sobre una enfermedad que afecta a millones de personas.
La asociación hace un llamamiento a la sociedad civil para recordar que la COVID Persistente es una enfermedad frente a la que cualquier persona puede ser vulnerable.
Hoy somos nosotros quienes la padecemos, pero mañana podría ser cualquiera.